Mi recorrido en el yoga

Nací en Suiza y tuve que venir hasta México para hacer lo que más me importa ahora en la vida, el yoga y su “camino”.

Empecé a practicar en Siddha Yoga y la experiencia fue tan fuerte que no tuve otra opción que seguir. Quiero agradecer a todos mis maestros de hatha yoga, en Siddha Yoga a Mercedes Pérez, Beatriz Guiza, Rachel West y Ricardo García por haber dado una base firme a mi práctica, a Oscar Velázquez por haberle dado fluidez y osadía, a Ann Moxey por haberle dado profundidad y el brillo de Anusara, a Herta Rogg por su precisión y a Rosmary Atri por su generosidad.


No paro de aprender, a través de ellos, de los libros, de los cursos, de la vida.
Y estoy cada vez más convencida del poder transformador de la práctica cuando se llevan sus enseñanzas a la vida diaria.